martes, 26 de febrero de 2008

Como es enseñar y aprender en el campo

Por Juan Manuel Aragón
Publicado en "El Punto y la coma"

Un maestro rural. Luis Esteban Taboada, hizo notar las sutiles diferencias que hay entre alumnos de escuelas del departamento Pellegrini no muy alejadas entre sí. A la vez. contó acerca de los obstáculos que debe vencer un docente para enseñar en las más difíciles condiciones.

Todos los lunes a las tres de la mañana, durante la época de clases, Luis Esteban Taboada, de 34 años, después de apagar el despertador se levanta de la cama, toma un desayuno ligero, se calza su mochila y arranca su moto enduro con ruedas pantaneras (una "Honda Bross", aclara). En dos días deberá recorrer 300 kilómetros por caminos santiagueños que a veces están duros, otras ásperos y secos si llueve tienen la salitrosa consistencia de un jabón pegajoso. El hombre vive en El Bobadal, departamento Jiménez y no es un motociclista profesional corriendo carreras ni un aventurero recorriendo los caminos santiagueños, simplemente es maestro, como tantos, que enseña en cinco escuelas rurales del departamento Pellegrini. Su escuela cabecera es la de Quebrada Esquina, a cinco kilómetros de Nueva Esperanza, y da clases en otras cuatro como una colaboración. Esas otras son la de San Ramón, Tacko Punco, Las Delicias y Tacko Pozo.

Una división clásica de las escuelas muestra que algunas son de la ciudad así como otras son del campo. Pero esta división tiene sus matices, según se irá viendo a lo largo de la nota con este inteligente maestro, ya que hay diferencias en la enseñanza y el aprendizaje y en las costumbres de los chicos y de sus padres. Lo raro -o no tanto- según Taboada, es que cada una de las cinco, por lo menos en su materia, presenta una característica diferente.

A continuación, los lectores de esta revista se enterarán de las sutiles y no tan sutiles diferencias que hay entre alumnos de escuelas rurales no muy distantes entre sí. según se vaya desgranando una interesante e instructiva conversación con ese docente.

"Si nos fijamos en el mapa, la escuela de Quebrada Esquina está en la parte rural de Santiago. Pero al estar ubicada a 10 kilómetros de distancia de Nueva Esperanza, que es un pueblo grande, para lo que es la provincia, los chicos tienen hábitos de la ciudad. Aunque vivan en el campo. Muestran muy poco interés por aprender, están más ávidos del baile, de las salidas, del alcohol, de todos pecados de cualquier chico de la ciudad. Además de esto debemos lidiar con que no tenemos muchos recursos en la escuela porque es rural y a la vez con alumnos que están en otra cosa: piensan en la salida del fin de semana, en la novia o en el novio. Todo potenciado hacia lo malo que brinda la ciudad, a la parte -digamos- débil de la ciudad. Tenemos muy poco tiempo de clases, en mi caso, de Educación Artística tengo tres horas cátedra, dos horas de reloj, en la semana. En ese tiempo tengo que tratar de enseñar y a veces no tengo tizas u otros elementos, por lo que el problema se hace mucho más grande. Lo bueno de las escuelas rurales es que el personal de la escuela, la gente que está en forma permanente, los que están ahí siempre, son muy buenas personas y nos hacen más accesible dar clases. Eso es lo que nos hace un poquito más fácil la vida como docentes. El drama también es que los alumnos son hijos de peones golondrina, en muchos casos se van a mitad de año o quedan solos y por lo tanto no tienen apoyo pedagógico en la casa, no hay quien los guíe."

La entrevista se realizó hace dos semanas, en El Bobadal, en una humilde casa de barrio que alquila Taboada y en la que vive junto a su mujer y sus tres hijos. Cuando el grabador esté apagado, contará que pudo haberse quedado trabajando en la ciudad, en alguna escuela con todos los elementos y alumnos más predispuestos, pero eligió el campo porque le gusta y como una forma de dar cabida a una vocación profunda que lo acompaña desde siempre. Casi como un monólogo, la entrevista siguió su cauce.

La escuela de Pozo tiene una realidad bastante parecida a la de Quebrada Esquina, porque queda a cinco kilómetros de ella y a quince de Nueva Esperanza. Ahí los chicos no son tanto de ir a los bailes, pero tienen el agravante de que provienen de familias humildes, casi todos sus padres son peones golondrina, tienen sobre edad, es decir que casi todos están uno o más cursos por debajo de lo que les corresponde, tengo algunos alumnos de octavo, que tienen 14, 15 ó 16 años. A eso se le suma que van pasando de curso sin tener las herramientas necesarias para hacerlo. Hay algunos de octavo año, que si se los tamiza, saben como debería saber un chico de cuarto o quinto año. Pero los maestros indican que las familias los presionan para que los hagan pasar de curso o están hace mucho en la escuela y pasan de curso por permanencia y no por saber. En realidad estos chicos son más manejables que los otros, son más humildes, más tratables."

La conversación se desgrana fácilmente con este maestro san-tiagueño. Dirá que a veces debe andar con su moto en segunda y en primera velocidad por el mal estado de los caminos, pero que ahí, en medio de la soledad y a kilómetros de distancia de la próxima casa, siente una gran paz oyendo el silbo de las perdices por entre el bosque, viendo el verde de las plantas. Y sigue:

La escuela de Tacko Punco, está más o menos a 35 kilómetros de Nueva Esperanza. Ahí va un grupo de chicos muy sacrificado. Unos viven muy cerca de la escuela y otros hacen 15 kilómetros en bicicleta para llegar, o van dos o tres hermanos o vecinos en una motito, muchos van a pie. Son chicos que están lejos de la ciudad pero llevan una gran carga sobre sus espaldas: tienen a su alrededor mucho contacto con la religión evangélica. Esa religión los traba en muchos sentidos, porque los pastores o los líderes de esos cultos no tienen una formación real, son gente del pueblo que lee la Biblia según su entender y en base a eso enseñan a los demás. Eso tiene mucho que ver con la escuela, porque hace que los chicos sean muy conos, no se den mucho con los profesores, no hablen demasiado. Hay que sacarles las palabras con un tirabuzón. Todo por la formación evangélica que parece ser que no les permite relacionarse mucho con quienes son de otra religión. Eso afecta el estudio. Un día que estaba conversando con ellos, les preguntaba acerca de sus esperanzas, de los sueños. Y me decían que no conocían qué era, que nadie les había hablado de eso. Para mí, desde la enseñanza de educación artística, fue una tristeza muy grande, porque ¿qué les puedo enseñar del valor subjetivo que tiene una pintura si ni siquiera saben qué es la esperanza o qué es tener sueños en la vida? En lo social, estos chicos son bastante más manejables, porque son muy humildes no hay prácticamente chicos atrevidos o que contesten mal a los maestros, pero al mismo tiempo la religión los hace menos a la par de los otros".

Taboada es un conocedor de la realidad del campo de esta provincia, como que es descendiente de viejas familias de! departamento Pellegrini. Para quienes no lo ubiquen, este departamento está ubicado en el extremo noroeste de la provincia y es cruzado por dos ríos de verano, Horcones y Urueña y tiene una gran influencia tucumana y en menor medida salteña, en la manera de hablar de la gente, en sus modismos y costumbres. La primera parte de la conversación sigue girando sobre las diferencias de los alumnos en cada uno de los lugares que le toca enseñar.

"La escuela de San Ramón está a 55 kilómetros de Villa Nueva Esperanza (uso esta villa como referencia porque es lo que hace que los alumnos se diferencien: es cabecera departamental, ciudad de tercera, con intendente, concejales, iglesias, escuelas, un profesorado terciario, bailes, boliches, confiterías, juegos electrónicos y demás). Cuanto más cerca del pueblo esté, más cambia el alumno. Esta escuela recibe chicos de distintas poblaciones, algunos vienen de 12 kilómetros o más. El pueblo tiene una comunidad bastante heterogénea, evangélicos, católicos y otros sin ninguna fe porque viven en ranchitos aislados y el único contacto con el mundo es cuando salen a la escuela u oyen la radio. Estos chicos tienen una afinidad especial hacia lo artesanal, son capaces de tallar a mano, con un cuchillito y sobre una madera cualquiera, pequeños instrumentos musicales como guitarras, bombos. Estos alumnos, con un soporte adecuado o una beca del Estado, podrían ser grandes artistas, les faltan medios y dedicación. Los alumnos de San Ramón se portan medianamente bien, ahí hay un grupo que no brilla pero intenta aprender. La ventaja que tienen los chicos es que en este lugar siempre se ha tenido contacto con gente de afuera, a diferencia de los de Tacko Punco, porque allí la escuela está metida en el monte a 7 ú 8 kilómetros de la ruta. Al estar el pueblo al lado del camino, los de San Ramón en cambio, están más acostumbrados al trato con los extraños."

Conocedor de algunos de los secretos que guarda el bosque santiagueño, Taboada también ha transitado largamente las calles de la ciudad. Alguna vez sufrió la persecución en los tiempos del gobierno de Carlos Arturo Juárez, pero prefiere callar sobre aquellas épocas. "Me parece que es tiempo de construir, de hacer una provincia más grande, de progresar hacia una vida mejor", dice. Y se queda callado un rato antes de seguir:

"Los alumnos de Las Delicias gozan de la ventaja de tener electricidad en sus casas desde las 6 de la tarde hasta la medianoche. Son chicos que ven televisión, algo que los otros no. A mi entender y en mi materia, son los más aplicados porque vienen de familias que no son tan humildes, que tienen cierto poder adquisitivo porque en cada casa hay un padre que trabaja en la comuna o una abuelita que cobra una pensión y algunos tienen la suerte de no trabajar. Son alumnos que tienen mucho apego a lo artístico en lo musical y en el folklore. Su conducta corresponde con la edad que tienen: no se portan mal, no son atrevidos, no contestan. Cuando llego en mi moto, me ven aparecer en la ruta y salen corriendo a avisarles a los demás y al llegar al patio de la escuela, todos me están esperando en el curso. Al entrar al aula se ponen de pie y no se sientan si no los saludo y no les digo que se sienten. Esto se debe a la educación que les están dando las autoridades de la escuela y a que vienen de familias diferentes, con más acceso a una cultura general. En las escuelas que están cerca de la ciudad hay que arrearlos para que entren al aula, hay que salir a buscarlos por más que sepan que un :egó el profesor, en esta no."

Y entonces el hombre se toma an respiro y convida unos mates a. cronista antes de responder algunas preguntas.

-¿Qué necesitaría para desarrollar con más solvencia sus actividades?

-Nosotros nos encontramos con escuelas muy humildes. La mayoría no tiene letrinas, no tiene electricidad ni agua potable. Además no hay material de soporte para trabajar. El que encuentra una lámina encuentra oro. Necesitaríamos el apoyo del gobierno, que las visitas de las autoridades de educación sean más continuas, no digo que nos vengan a ver siempre, pero que una vez cada dos o tres meses si alguien se da una vuelta nos vendría muy bien. Que vengan y vean cómo estamos trabajando y que nos pregunten "qué necesitan, en qué están trabajando, cómo podemos hacer la vida más fácil para los docentes y sus alumnos". En una de las escuelas en que trabajo, la directora se jactaba porque hacía quince años que no la visitaba un supervisor. ¡Qué triste!,eso no es para ponerse alegre sino para tener pena, porque eso significa que hay un olvido terrible.

-¿Tienen apoyo de los padres de los alumnos?

-Muy poco. El padre del campo es muy diferente del de la ciudad. Es una persona humilde, acostumbrada a no opinar. En las reuniones que se hacen en la escuela, el docente habla, explica. Y es muy raro que el padre pregunte si el docente no le dice "a ver Fulanito, qué opina, qué quiere, qué desea". Es como si los padres estuvieran acostumbrados a no opinar, a dejar hacer. Es muy raro que el padre vaya a la escuela a preguntar cómo anda el niño, como lo hacen algunos de la ciudad.

-Es timidez o porque siempre han sido oprimidos?

-Creo que es una mezcla de timidez, de idiosincrasia y en la idiosincrasia entran la opresión: haber estado toda la vida debajo de un patrón que no pregunta sino que ordena. Y eso lo trasladan a su vida personal. A esto hay que sumarle el hecho de que por ahí es gente que no tiene mucho contacto con el mundo exterior o una vida social activa. Si los cruza por el camino, si no los saluda no lo van a saludar, van a agachar la cabeza. Y no hay una presencia activa de los padres de las escuelas rurales. Esto hace más difícil nuestro trabajo. Uno tiene que atenerse a lo que hay en cada lugar y darle para adelante, como quien dice.

-¿Cuál cree que podría ser el destino o el futuro de sus alumnos?

-La mayoría seguirá estudiando, gracias a Dios. Los que han terminado en Las Delicias, en su gran mayoría van a estudiar el polimodal a Clodomira, a La Banda. Siempre les preguntamos a los hermanos, a la familia. Por supuesto que siguen estudiando los que quieren. Pero últimamente nos hemos encontrado con una gran sorpresa: el año pasado los directores nos contaron que algunos chicos les decían que repetirían el año a propósito. Y hubo muchos casos de chicos que no escribían en los exámenes. ¿Por qué? Porque los padres les dijeron que cuando terminaran no los seguirían apoyando en el estudio, que como eran grandes ya tenían que trabajar. Eso los llevó a repetir para seguir en la escuela y por lo tanto no prestaban atención, no iban a clases, tenían muchísimas faltas. Nos encontramos con ese panorama bastante gris, porque no sabemos cómo actuar. Ellos quieren seguir estudiando, pero como los padres no los van a apoyar, repiten a propósito.

-¿El aislamiento también presenta problemas para enseñar materias como historia, geografía? ¿Cómo se enseña a un niño que tiene un horizonte de cinco kilómetros que existe un mundo que es redondo?

-Un día estaba en una de las escuelas y se me ocurre contarles acerca de la llegada del hombre a la luna. Me miraban con ojos incrédulos y se sonreían. Yo les decía: "¿no me creen que el hombre ha llegado a la luna?". Y uno de ellos me dice "pero si es muy lejos, po". Esos chicos, en el 2007 todavía no creían en los viajes espaciales, en la aventura dd hombre de salir fuera del planeta. Tampoco se pude contar es una hora se llega en avión a Buenos Aires. No le creen, porque su mundo es tan cortito que algunos no conocen Nueva Esperar viven a 10 kilómetros, cor .. únicamente el bosque que los rodea.

-La revolución de la soja ha llegado hasta los lugares donde enseña?

-No está presente porque en algunos lugares se vive del cultivo, la recolección y la venta de la alfalfa. Los afluentes del río Horcones dan agua para regar, son familias que por generaciones se han dedicado a la alfalfa y no han cambiado en los últimos años. Las grandes fincas están del otro lado, de Nueva Esperanza hacia el norte. En Las Delicias no hay cultivos porque en el lugar no hay riego. En Las Delicias, San Ramón, Tacko Punco, son pocos los que cultivan. La gente se queda en el lugar se dedica a la explotación del bosque, ya sea labrando postes o fabricando carbón. Son muy pocos los que se dedican a criar cabras, menos los que se dedican a criar vacas y el resto son trabajadores golondrinas, que cada temporada viajan a San Luis. Santa Fe, Tucumán., Adonde haya un poco de trabajo, ahí van. La huida de los paisanos está transformando muchos pueblos en puestos, lugares que antes tenían 80 casas. Hoy tienen 20 y los que tenían 20 hoy tienen tres. Y hay pueblos que están aglutinando gente, como Nueva Esperanza, que está creciendo a un ritmo increíble, pero la gente no tiene trabajo. Lo mismo que El Bobadal y otros, son un modelo a escala de Buenos Aires. En Nueva Esperanza ias fuentes de trabajo son la municipalidad, los maestros, la policía y la empresa Boix que tiene supermercado, farmacia, panadería. Fuentes genuinas de trabajo no hay. La gente se va a los pueblos aunque siga yendo a las cosechas en otras provincias, por lo demás hace el mismo trabajo que hacía en su casa, en el campo.

-¿Por qué se muda al pueblo entonces?

-Porque cree que le irá mejor. Esta gente se olvida de que yéndose del campo, en Nueva Esperanza no va a tener posibilidades de criar ningún animal. Si no tiene plata para comprar un kilo de carne, no le va a fiar nadie. En el campo, hondeando una paloma o matando un conejo tiene aunque sea para comer. En el campo no subsiste el que no quiere, ahí es demasiado vago el que no come. El campo requiere trabajo para la gente busca el facilismo de la ciudad, pensando en que va a vivir mejor. Y todos sabemos que no es así.///(El punto y la coma).


Un Maestro pendiente de los nublados
Por Luis Esteban Taboada

"Una característica: para enseñar en las cinco escuelas, como mi cargo es itinerante -pertenezco a una escuela y viajo a las otras cuatro- tengo que hacer unos 300 kilómetros por semana para llegar. Lo hago por caminos de tierra o enripiados, cuando llueve muchas veces me he caído de la moto, tengo marcas que lo atestiguan.
Llega un momento del año en que te encuentras muy solo, a nadie le importa si uno se cae de la moto o si hacen 50 grados y anda por esos caminos olvidados y polvorientos a las 2 de la tarde. Son largas las distancias, no es fácil llegar, para llegar a algunas escuelas tengo que entrar cinco kilómetros de puro salitre, mirando el cielo y el reloj. Veo un nublado y sé que si llueve no voy a salir y si no salgo de esa escuela pierdo el presentismo, porque no llego a la otra. Eso también hace dificultosa la tarea, las distancias. Si no hay buenos caminos, sufrimos todos. Y al no tener buenos caminos no podemos manejar nuestros horarios ni andamos tranquilos.
Para dar una cabal idea las cinco escuelas en que enseño están sobre la ruta que sale de La Aurora y llega hasta Nueva Esperanza. Otrora ese camino estaba pavimentado y era muy importante vía de comunicación, los camiones ideaban toda la producción por ahí, pero hoy esa ruta no existe, sin exagerar, tiene más baches que pavimento. Por ese camino también vienen los otros maestros, padeciéndolo en carne propia. Un viaje de Santiago a San Ramón o Las Delicias, que debería durar dos horas, demora cuatro, cinco y hasta seis. Desde Las Delicias a Santiago debe haber unos 140 kilómetros. Se debería llegar en dos horas cuanto mucho. Muchas veces el colectivo se rompe y los maestros quedan sin llegar a tiempo a sus escuelas. Los que conocen, dicen que, por lo menos en los papeles, esa ruta se hizo tres veces hasta Nueva Esperanza, cuando la realidad es que se la construyó una sola vez y hasta Las Delicias. Solamente Dios sabe qué ha pasado con el resto de las obras".///(El punto y la coma).

jueves, 14 de febrero de 2008

La Niña afecta los rindes de la soja

Nota publicada por La Opinión, Rafaela, Santa Fe

Según las estimaciones, el promedio estaría en 2.972 kilos por hectárea. Las zonas sur de Buenos Aires y Santa Fe fueron las más afectadas por el fenómeno.

Los rindes promedio del país en la actual campaña de soja igualarían a los del año pasado y se acercarían a 2.972 kilogramos por hectárea, ya que la región norte del país compensaría las pérdidas de la zona núcleo maicera y la del sur bonaerense y santafesino, la más afectada por el fenómeno de La Niña.

Los rendimientos de la actual campaña de soja serán buenos en los campos con rotaciones, fertilización y cobertura de rastrojos, mientras que son menores las estimaciones de cosecha en las áreas castigadas de las 16.800.000 hectáreas sembradas. «Las buenas rotaciones, rastrojos, barbechos y fertilizaciones marcan una gran diferencia en el crecimiento en esta campaña limitada por las menores lluvias de La Niña, indica el informe semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

«Dos componentes del rinde se definen en los siguientes días, en la soja de primera siembra: la cantidad de granos por chaucha y el peso de esos granos logrados», explicaron técnicos de la entidad porteña. «En el área líder la mayoría de los cultivos aún están buenos, pero siguen denotando un potencial menor al del año pasado», se indicó.
Los precios a futuro de la soja para el mes de mayo próximo, momento clave de la cosecha, se cotizaron la semana pasada a u$s 320 la tonelada -debido a la incertidumbre de la evolución del cultivo-, mientras que se llegó a pagar $ 1.200 la tonelada de grano a los productores que vendieron su acopio.

Tanto la Bolsa de Cereales de Buenos Aires como la Federación Agraria Argentina (FAA) reconocieron que la excelencia de los futuros rendimientos y del estado de los cultivos siempre está centrada en los campos donde se realizaron buenos controles de maleza y de protección contra plagas y se rotaron plantíos. Al respecto, la FAA lamentó «la liquidación ganadera» que obliga a «la ausencia de rotaciones» ya que « lejos quedaron las épocas en las que había chacras con cerdos, aves, explotaciones intensivas y ganadería» que contribuían a la fertilidad física de los suelos.

De acuerdo con los datos publicados por la Secretaría de Agricultura de la Nación, Córdoba tiene implantadas 4.515.000 hectáreas de soja, y salvo algunas excepciones, es el territorio que mayor cantidad de precipitaciones recibió, por lo que podría repetir los rindes de la campaña anterior que fueron en promedio de 3.100 kilos cada hectárea.

En Santa Fe se sembraron aproximadamente 3.500.000 hectáreas, pero el sur de esta provincia podría resignar rindes por lluvias tardías. En Santiago del Estero fueron implantadas 790.000 hectáreas y en Salta, 474 mil hectáreas de esta oleaginosa.

Buenos Aires sembró las 4.320.000 hectáreas previstas, pero con una fuerte necesidad de lluvias focalizada sobre el este y el sur del territorio donde se perdieron muchos cuadros de «soja de segunda» que tuvieron como cultivo antecesor al trigo.

La posibilidad de declarar emergencia agropecuaria en algunos distritos bonaerenses que fueron jaqueados por las heladas tardías sobre el trigo y luego por la sequía comenzará a resolverse a partir del próximo 26 de este mes. Así lo confirmó el director de Economía Rural de la provincia de Buenos Aires, Horacio Mazzioti.

En esa fecha se evaluarán los pedidos que se presenten hasta una semana previa ante la Comisión Provincial de Emergencia y Desastre Agropecuario (CEDABA). Entre los distritos bonaerenses que probablemente recurran a la CEDABA se encuentran Pringles, Puan, Torquinst, Villarino, Carmen de Patagones, Coronel Suárez, Guaminí, Adolfo Alsina, Adolfo González Chaves y Olavarría, entre otros.

La emergencia se declara cuando se comprueba que el 50% de la producción del campo está afectada, mientras que desastre agropecuario significa un compromiso de 80% de la explotación.

En la actual posibilidad de declarar emergencia agropecuaria se contemplan la pérdida de cultivares de trigo, maíz, soja, cebada y pasturas para ganadería.

La sospecha de que la existencia de maíz no alcance para abastecer los «feed lot» prevaleció en algunos análisis, ya que se exportarían unos 15 millones de toneladas y la cosecha rondaría entre 20 y 21 millones de toneladas.///(La Opinión).

Un 40% de la soja santiagueña, a punto de perderse

Publicado por El Liberal (1 y 2).

Las lluvias que cayeron en varias áreas de la provincia de Santiago del Estero no llegaron a una de las zonas núcleo de producción sojera más importantes de la región como lo es el departamento Belgrano. Por esta razón hay en este momento 300.000 hectáreas, equivalentes a casi un 40% de la siembra total que se hizo en la provincia, en situación grave. Si no llueve en 5 días, se pueden perder.

ESTRÉS La falta de lluvias y el calor amenazan una de las zonas núcleo de producción sojera
Casi un 40% de la superficie con soja en la provincia está con graves daños

Son 300.000 hectáreas en una franja que va desde Bandera hasta Los Juríes. Allí llovió menos de 30 mm entre enero y febrero. Se esperaban por lo menos 80 mm. Las altas temperaturas también amenazan el cultivo.

De las 800.000 hectáreas sembradas con soja en esta campaña 2007/08 en Santiago del Estero, casi un 40% de esa superficie, unas 300.000 hectáreas que se implantaron en la zona del departamento Belgrano y parte de Ibarra, se encuentran en una grave situación de estrés hídrico por la falta de lluvias en esa zona y también por las altas temperaturas que soportó el cultivo durante todo el mes de enero y lo que va de febrero.

La situación en la zona es muy complicada. Las sojas que hoy están padeciendo la falta de agua y el calor, se sembraron en diciembre pero no se esperaba un recorte tan pronunciado en las precipitaciones como sucedió en enero. En años anteriores, las lluvias se ubicaban entre los 70 y 80 mm, pero en este enero cayeron menos de 30 mm. Eso ayudó para sostener los cultivos durante esta etapa, pero ahora se encuentran en una fase ya crítica. Si no llueve en los próximos 4 a 5 días y continúan las altas temperaturas, la situación ya será más que difícil de revertir.

“En lo que es el departamento Belgrano y sur de Taboada hay unas 300.000 hectáreas afectadas, es una franja de unos 90 kilómetros de largo al sur de Bandera y al norte de Juríes y de unos 25 kilómetros de ancho, desde Guardia Escolta hasta Averías, son aproximadamente unas 300.000 hectáreas afectadas, toda soja del grupo 8”, señaló el Ing.Omar Puig jefe de la Agencia de Extensión Rural del Inta Bandera al ser consultado ayer.

Describió que en esta zona “se había sembrado a fines de diciembre y durante el mes de enero, pero ahora la planta tiene mucho estrés, tienen manchones, son cultivos de unos 40 a 50 días pero están afectados, muchos están en la parte vegetativa, no han entrado en floración pero es tanta la falta de humedad que está muy afectado”.

El parte de lluvias no fue alentador en los dos meses previos. “Tuvimos 22 milímetros en enero y 7 en febrero, hemos tenido durante el mes de enero mucha temperatura, especialmente en la primera quincena, lo que ha afectado el cultivo de maíz y en estos primeros 6 ó 7 días, se ha afectado el grupo 8 con la temperatura y la falta de humedad, hoy volvió a levantar un poco la temperatura pero esos 6 ó 7 días de principios de mes le ha afectado mucho a las siembras del grupo 8”, puntualizó.///(El Liberal 1 y 2).

miércoles, 6 de febrero de 2008

“Santiago es una provincia espectacular y al perfil ganadero no se lo quita nadie”

Reportaje al ganadero Julio Cortellezzi
Por Oscar Díaz, publicado en El Liberal.

Hace poco llegó un grupo de empresarios japoneses y estuvo dos días en su campo, sobre la ruta 64, a metros del barrio Autonomía y a 6 kilómetros del centro de nuestra ciudad. Los asiáticos se fueron encantados no sólo por el emprendimiento ganadero de don Julio Cortellezzi, sino por la prolijidad del desmonte selectivo y la sorprendente altura de las pasturas subtropicales, sobre todo del Gatton Panic que es, justamente, una pastura perenne perteneciente a la familia de las gramíneas y que crece en abundancia en la estación cálida coincidente con las altas temperaturas.

La noticia movió a la pregunta inmediata: ¿qué buscan los japoneses de nuestra provincia y de la región del NOA? Cortellezzi explicó: “Ellos están comprando hacienda a los australianos 3 ó 4 veces más cara de lo que les vendemos nosotros, y están viendo cómo pueden lograr precios más accesibles. Ellos consumen una hacienda más grasosa, cosa que nosotros todavía no tenemos; la nuestra es un poco más magra. Claro que hasta que no tengamos acá frigoríficos, es muy difícil poder atenderlos”.
Esta respuesta nos introdujo en un tema serio para los ganaderos que invierten en Santiago. Todavía acarreamos una “provincia sucia”, por la garrapata, por ejemplo, y todo lo demás que impiden la exportación. Por ello, los productores tuvieran un frigorífico cerca, se va a poder vender fuera del país. De todos modos, lo bueno es que los inversores advierten que la provincia está avanzando con el concurso de todas las partes comprometidas en este proceso de “provincia con perfil ganadero”.
Cortellezzi tiene todavía campos en Baradero (Buenos Aires) y en Río Cuarto (Córdoba). En 2001 llegó a Santiago y se instaló en Bandera, Belgrano, pero vendió esa propiedad y, desde 2005, tiene este nuevo emprendimiento sobre la ruta 64, del barrio Autonomía al oeste. Son 7.200 hectáreas que se extienden hacia el sur, que tocan la calle Solís y llegan hasta Santa María, y donde trabaja en la producción de terneros, en su mayoría de las razas Braford y Brangus.
Al recorrer partes del establecimiento se advierte no sólo la enorme inversión sino el desafío de la cría y el engorde de terneros que hoy llegan a 350 kilos, en un terreno al que es dificilísimo nutrirlo con agua para riego. Ocurre que el canal San Martín tiene su curso 54 metros debajo del nivel de la estancia. “Tengo que vivir elevando el agua, pero si bien le cuento esto para dimensionar el esfuerzo, estamos conformes y dispuestos a seguir dando la pelea”, indicó.

-Sabemos que están llegando inversores ganaderos de todas partes del país. ¿Por qué Santiago?
No sólo de otras provincias, sino de otros países, porque se han instalado italianos, españoles y franceses.
Ahora bien, le respondo. Invertimos en Santiago porque nos parece una provincia que está empezando a funcionar muy bien, y en la que está todo para hacer. Aquí se trabaja con entusiasmo y estamos muy bien acompañados por el Gobierno, que colabora con el campo. Esto explica por qué está llegando gente de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, etc., con proyectos ganaderos. Creo que Santiago está teniendo una fase muy importante en esta materia.

-Se dice con frecuencia que somos la provincia más ganadera del NOA. ¿Cómo la está viendo desde adentro y qué es lo está faltando para crecer?
La veo muy bien, pero la voy a estar viendo mejor en cuanto empecemos a inseminar mucha más hacienda. Debemos tomar conciencia de que cuando inseminemos el 50 ó 60 por ciento de la hacienda, realmente vamos a tener algo interesante como es el mejoramiento de la raza, para poder exportar.
Incluso, pretendemos tener cuota Hilton y para ello debemos mejorar la calidad de la hacienda.

-¿Qué falta para mejorar la inseminación?
Necesitamos, evidentemente, la apoyatura del Gobierno, pero no sólo para nosotros que inseminamos, sino para trasladar la inseminación a la gente que no la está realizando. Aquí todo es un trabajo conjunto. No es que seamos 10, 20 ó 30 ganaderos que queremos colocar a la provincia en el lugar que se merece, sino que tiene que ser una causa provincial común, aprovechando las ventajas comparativas que tenemos.

-¿Usted es de los que asegura que Santiago tiene y debe reafirmar un perfil ganadero?
Ésta es una provincia para la ganadería. Hacer agricultura en secano no es fácil. ¿Qué hacer cuando a una agricultura recién nacida la castigan 40 ó 50 grados de calor? En fin, en zona de riego sí, pero en secano me parece una aventura.
Bueno, afortunadamente en Santiago hay conciencia y ganas de adoptar un perfil ganadero. Las autoridades están abiertas a escuchar, principalmente el gobernador Gerardo Zamora. Por todo ello, creo que en el NOA nos vamos a cortar primeros cómodos. Ésta es una provincia espectacular y al perfil ganadero no se lo quita nadie.

-Hablemos de las bondades de nuestras pasturas, sobre todo con su experiencia con el Gatton Panic, que tiene un excelente desarrollo cuando se lo cultiva bajo cubierta de árboles y con el desmonte selectivo como en su campo…
Con los pastos subtropicales que sembramos se pueden sacar a los dos años y medio novillos de 400 kilos, y no todas las provincias lo pueden hacer. Usted escucha hablar de la Pampa Húmeda o de la zona del Salado y le aseguro que no logran estos resultados si no le hacen feedlot (sistema intensivo de producción de carne y se refiere al engorde de la hacienda vacuna en corrales, donde el total del alimento consumido es suministrado diariamente por el hombre), no sacan novillos de ese peso. Lo digo por experiencia. Es que allá, como llueve tanto, los pastos son aguachentos y no engordan. En cambio, en Santiago llueve menos y los pastos son más firmes. Es importante descifrar la cosa.

-¿Es de los que defienden el clima de nuestra provincia?
¡Ojo, las secas que tiene Santiago también son pavorosas! Pero cuando llueve, como ahora, es una tierra buenísima. Si no fuera por la desaprensión de muchos que han dejado salinizar los campos, ésta sería una provincia espectacular. Con más riego y más agua, a Santiago no hay con qué pararla. Dentro de 10 ó 15 años el país va a tener otra idea de lo que es el santiagueño.
A mí me preguntan en Buenos Aires sobre qué hago invirtiendo en Santiago. Y preguntan eso porque no tienen idea de lo que es esta provincia. Para mí tiene un futuro excepcional.///(El Liberal).